En San Agustín Preschool creemos firmemente que el desarrollo integral de los niños en la primera infancia es el resultado de una alianza sólida entre el preescolar y la familia. Cuando familia y escuela trabajan de la mano, se crea un entorno seguro, coherente y amoroso que potencia el aprendizaje, fortalece la autoestima y construye una base emocional sólida para toda la vida.
Una relación que suma: escuela + hogar
El preescolar es, para muchos niños, su primer espacio social fuera del hogar. Es allí donde empiezan a formar vínculos con otros adultos significativos y a comprender que su mundo se amplía. Pero este proceso de adaptación y crecimiento es mucho más efectivo cuando se realiza con el acompañamiento activo
de sus familias. Una comunicación abierta entre docentes y padres permite entender mejor al niño, sus necesidades, su temperamento y sus logros.
Beneficios de una comunicación constante
● Mayor confianza del niño: Cuando los niños perciben que sus padres confían en su profesora y se interesan por lo que viven en el jardín, se sienten seguros y valorados.
● Seguimiento del desarrollo: La comunicación frecuente permite a las familias conocer los avances del niño, detectar a tiempo cualquier dificultad y celebrar juntos cada logro.
● Coherencia educativa: Cuando en casa y en el preescolar se transmiten los mismos valores y límites, el niño recibe un mensaje claro, lo que favorece su estabilidad emocional.
● Mayor participación: Los padres informados participan más en las actividades escolares, refuerzan aprendizajes en casa y se convierten en aliados activos del proceso educativo.
Cómo lo fomentamos en San Agustín Preschool
En nuestro preescolar, la comunicación no es un evento aislado, sino un pilar de nuestro día a día. Por eso:
● Mantenemos canales de comunicación abiertos (presenciales y virtuales).
● Compartimos información diaria o semanal sobre lo que viven los niños en el aula.
● Organizamos encuentros periódicos con las familias para compartir avances, inquietudes y sugerencias.
● Valoramos y escuchamos las observaciones que nos hacen los padres.
● Invitamos a las familias a participar en actividades lúdicas y pedagógicas.
El rol activo de las familias
La relación entre familia y preescolar es un camino de doble vía. Como padres o cuidadores, es fundamental:
● Mostrar interés genuino por lo que el niño vive en el jardín.
● Asistir a reuniones, talleres o celebraciones escolares.
● Comunicar a los docentes cualquier cambio importante en casa que pueda afectar al niño.
● Hablar con respeto y confianza sobre la institución frente al niño.
Conclusión: un mismo propósito, un mismo corazón
En San Agustín Preschool trabajamos con el corazón para acompañar a cada niño en sus primeros pasos educativos. Pero sabemos que solos no podemos hacerlo. Necesitamos a las familias como compañeras de camino. Cuando el hogar y el jardín caminan en la misma dirección, el niño florece con seguridad, alegría y amor.
Redactado por:
Catalina Hernández Martínez, Rectora Colegio San Agustín de Facatativá.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *